domingo, 10 de marzo de 2024

Aguamiel: la bebida de corazón prehispánico

Por: Irais González Guadarrama

Lic. En Historia

Según diversos estudios arqueológicos, se cree que el origen de la bebida data del año 200 a.C. Siendo ubicada en algunos asentamientos como Tula, Teotihuacán y Tulancingo.

Conocida en algunos lugares como: Sirope, chawaemishki, tlachique, o miel de agave, el aguamiel es una bebida alcohólica de origen prehispánico que deriva de la extracción del maguey y que es más popularmente conocida en su versión fermentada, ya que es cuando la bebida cambia y se transforma en pulque.

Es labor del tlachiquero es realizar el trabajo de extracción de la bebida, siguiendo lo que dicta la tradición ancestral:

  • El primer paso consiste en la extracción, la cual puede demorar desde uno hasta ocho años, dependiendo de la maduración que se busque obtener del maguey.
  • Posteriormente se realiza una incisión a la planta y se inserta un instrumento conocido como acocote, por medio del cual fluye el líquido.
  • Una vez extraído puede consumirse como concentrado dulce o tras ser colocada al fuego a manera de reducción.
  • El aguamiel deshidratado produce una miel de alto valor nutritivo, se puede ser utilizado para preparar mermeladas, galletas, atole, agua y artículos para el cuidado de la piel.
Beneficios

Desde el consumo en bebida a la forma e antibiótico, el uso del aguamiel es muy diverso.
  • Da energía y redice el apetito.
  • Favorece el desarrollo de la flora intestinal y mejora la indigestión
  • Se cree que ayuda a prevenir el cáncer de colón y mejora la fijación del calcio en los huesos
  • Ayuda a reducir el colesterol
  • Contiene antioxidantes y es bajo en calorías. Es rico en vitaminas: A, B, B2 y C. Hierro y Fosforo.

Es preferible que se consuma lo más pronto posible tras la extracción, debido a que después de de 24 a 48 horas, el aguamiel comienza a fermentar gracias a la acción de los microorganismos y levaduras presentes en la bebida.

En la actualidad, la bebida es fácil de encontrar en localidades como: Zacatecas, San Luis Potosí, Puebla, Tlaxcala, Michoacán, Estado de México y Ciudad de México. Siguiendo algunos la tradición de consumir del vendedor local que, junto con su fiel burrito de carga, lleva a lomos los recipientes con la refrescante bebida. ¡Anímate a probarla!

FUENTES:

  • Narváez Suárez, Alberto Ulises, & Martínez Saldaña, Tomás, & Jiménez Velázquez, Mercedes A. (2016). El cultivo de maguey pulquero: opción para el desarrollo de comunidades rurales del altiplano mexicano. Revista de Geografía Agrícola, (56),33-44.[fecha de Consulta 14 de Junio de 2021]. ISSN: 0186-4394. Disponible en: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=75749287005
  • Biblioteca Digital de la Medicina Tradicional Mexicana en: http://www.medicinatradicionalmexicana.unam.mx/demtm/termino.php?l=1&t=aguamiel
  • Mexico Desconocido. Aguamiel: una bebida extraída del corazón del Maguey en: https://www.mexicodesconocido.com.mx/aguamiel.html
  • Mediateca INAH http://mediateca.inah.gob.mx/repositorio/islandora/object/fotografia%3A269553




Los Tepanecas: El Imperio de la Cuenca del Valle de México

Por Eduardo Santiago Pérez

Lic. En Estudios Latinoamericanos.

 El México prehispánico es una época que tiene gran interés entre los mexicanos porque en las historias de lucha y resistencia; los mitos; y la estética de los guerreros águilas y tigres encuentran las raíces del «ser mexicano» y la identidad nacional. Los grandes complejos arquitectónicos atraen a un gran número de turistas nacionales y extranjeros que se maravillan por la complejidad y belleza que representan.

Sin embargo, gran parte de los mexicanos solo rescatan de los campos de la historia a las grandes civilizaciones como los Mexicas, Mayas, Toltecas y Olmecas, a quienes reconocen como la cultura madre, dejando fuera a muchas otras civilizaciones que habitaron el actual territorio de México como lo son los Purépechas, los Chichimecas, los Zapotecos, entre otros. En este breve ensayo, atendiendo la necesidad de recuperar del limbo histórico a los otros pueblos que formaron esta nación, se propone a hacer un breve bosquejo sobre el pueblo Tepaneca, el cual formó un imperio en la cuenca del Valle de México antes de los Mexicas.

Orígenes:

No hay muchos documentos que hablen sobre el origen del pueblo Tepaneca porque sus registros fueron quemados por los Mexicas después de que perdieran la Batalla de Azcapotzalco, consolidando el poderío Mexica y la fundación de la Triple Alianza encabezada por el señorío de Tenochtitlan. Sin embargo, se cuentan con algunos registros en los que aparece el origen de los Tepanecas como lo son el Códice Boturini o Tira de la peregrinación, el Códice Azcatitlan y la Historia de la nación chichimeca de Alva Ixtlilxóchitl, en ellos se mencionan que la nación Tepaneca tiene su origen en el norte del país, en la región de Aztlán, en donde compartía territorio con otros pueblos nahuas como son los Acolhuas, los Xochimilcas, los Chalcas, entre otros. El pueblo Tepaneca es de los primeros en salir de ésta región, después les seguirán los demás pueblos nahuas, « […] quedándose allá el Mexicano [Azteca], según dicen ellos, por ordenación divina.»

Después de una larga migración los tepanecas llegan al Valle de México a mediados del siglo XII D.N.E., asentándose en Azcapotzalco, en donde fundaron su nación y expandieron sus dominios hasta formar un gran imperio llegando a poblar hasta el actual sur de Hidalgo, el oriente de la Ciudad de México, parte del Estado de México, Norte de Puebla y Morelos.

Rasgos culturales

A pesar de que su poderío fue el más importante en el valle de México a partir del siglo XII hasta su caída en el año 1428, se desconoce mucha información sobre las tradiciones de este pueblo, de lo poco que se sabe es que en el territorio tepaneca se hablaban diferentes tipos de lenguas, entre las que se encontraban el náhuatl, matlatzinca y el otomí, entre los altepetl o pueblos.

Una vez establecidos como pueblo sedentario se dedicaron a la agricultura, siendo sus principales productos el maíz, el chile y el frijol, además también se dedicaban a la pesca dada su cercanía con las zonas lacustres del Lago de Texcoco. Asimismo se dedicaron a la artesanía utilizando el oro y la plata.

Sobre su religión se sabe que su dios era Otontecutli, quien estaba relacionado con otros pueblos como los matlatzincas y los mazahuas, en donde era conocido como Ocoteuctli, Xócotl y Cuécuex. Otontecutli también era el dios del pueblo Otomí relacionado con el fuego y el inframundo, el mundo de los muertos.

Caída del pueblo Tepaneca:

Durante el florecimiento del imperio tepaneca se registra la llegada del pueblo azteca al valle de México. Estos comienzan a formar su imperio, sometiendo territorios y formando alianzas con otros pueblos nahuas que habitaban en la región, por lo que se originó una rivalidad entre los aztecas y los tepanecas, quienes combatían por el dominio de la cuenca del valle de México.

En 1428 asciende al trono mexica Itzcoatl quien junto a Tlacaelel, asesor del Tlatoani, deciden declararle la guerra a Azcapotzalco. En la batalla de Azcapotzalco los aztecas sobrepasan a las fuerzas tepanecas, quienes pierden la guerra.

Con la derrota del pueblo tepaneca, el pueblo mexica somete a los territorios tepanecas bajo su poder, consolidándolo como el pueblo con el mayor poderío político, militar y territorial, formando al imperio mexica. De esta forma, los tepanecas pasan a ser subordinados del imperio mexica y, antes de la llegada de Hernán Cortes, formaría parte de la Triple Alianza.

Fuentes:

  • Cervera Obregón, Marco Antonio. «Los orígenes del imperio Mexica y la Batalla de Azcapotzalco. En Noticonquista.» Consultado el 13 de diciembre de 2020, disponible en http://www.noticonquista.unam.mx/amoxtli/1012/961
  • Godoy, María de los Ángeles, «Otontecuhtli Xócotl. Sus distintas advocaciones» en Arqueología Mexicana, núm. 61, pp. 68-71.
  • Santamarina Novillo, Carlos. «Los aztecas-tepanecas: entorno a sus orígenes y gentilicio.» En Revista Española de Antropología Americana. Vol. 36, pp: 61-38















sábado, 6 de enero de 2024

Sobre roscas reyes y magos.

Latinoamericanista: Uriel Escobar Gonzales.

¿Quién de ustedes no durmió, o hizo trucos para despertarse temprano y ser el primero en jugar y ver los juguetes en el Día de Reyes? ¿Quién no se enojó cuando le salió “el niño” en la Rosca de Reyes?

El Día de Reyes marca el final de las fiestas entorno a la Navidad y es un día lleno de mucha traducción en nuestro país, te explicaré un poco sobre el origen y el significado de este día: Este se celebra el 6 de enero, España, Latinoamérica y Francia, este día se conmemora la Epifanía, que fue el momento en los tres Reyes Magos de Oriente; Melchor, Gaspar, Baltazar le entregaron regalos de gran riqueza simbólica al Niño Jesús, siendo estos: oro; que simboliza su calidad de rey, incienso; su calidad de Dios y mirra; su calidad de hombre.

Esta tradición comenzó en la Edad Media en el Reino de Navarra y el Reino de Aragón, y desde el siglo XIV. La Tradición marca que los padrinos del Niño Dios, (aquellos que vestirán al Niño Dios del dueño de la casa para Día de la Candelaria), sean los primeros que corten la Rosca, y si te sale un “niño” debes comprar como “castigo” los tamales para la celebración del Día de la Candelaria (2 de enero), y guardar al “niño” hasta ese día.

En México, la celebración llegó en la Colonia y empezó a caracterizar, tal como la conocemos hoy, en donde la noche del 5 al 6 de enero, los Reyes Magos traen juguetes a los niños que se portaron bien el año anterior, emulando lo hecho por Santa Claus en la noche de Navidad en los países anglosajones. Finalmente, la noche del 6 de enero las familias se reúnen para partir la Rosca de Reyes, que está hecha de pan, la cual tiene forma circular, esta forma simboliza el amor eterno de Dios que no tiene principio ni fin, este pan está adornado por frutas secas cristalizadas con azúcar, tales como higos, ates, costras de azúcar y, hasta hace poco tiempo acitrón, pero al estar elaborado de biznaga y por estar en peligro de extinción, ha dejado de utilizarse, todos estos dulces simbolizan las joyas incrustadas en las coronas de los Reyes Magos y el muñeco escondido, representa al Niño Jesús.

Fuentes consultadas:

  • Gobierno de México (2020) https://www.gob.mx/siap/articulos/conoces-el-origen-y-significado-de-la-rosca-de-reyes?idiom=es González, Aurelio (2016). «Costumbres y Artesanía». México tradicional, literatura y costumbres. México, D. F.: El Colegio de México, Centro de Estudios Lingüísticos y LiterariosCastillo, Mariana (27 de diciembre de 2018). «Hábitos de consumo de la rosca de reyes en México». PYMES Tu Negocio. Blog. Sección Amarilla. Consultado el 5 de enero de 2019.

viernes, 22 de diciembre de 2023

Santa Claus en la cultura mexicana.

 Historiador Rubén García Lira

La figura de Santa Claus o papá Noel es una de las figuras más emblemáticas en las fiestas decembrinas ya que en este mundo globalizado basado en el capitalismo y consumismo es muy fácil tomar iconos e imágenes que nos ayuden a reconocer una marca, una necesidad o en este caso una festividad como es el caso de la navidad representada principalmente por un arbolito de navidad y la imagen de un diabético hipertenso bonachón, el cual tiene la tarea de llevar obsequios a todos los niños del mundo.

Sin embargo para la cultura mexicana al emblemática figura de Santa Claus no fue tan aceptada ni tan emblemática en la década de 1920, ya que la sociedad mexicana de ese entonces se encontraba en una gran desaprobación hacía casi cualquier cosas que tuviese que ver con nuestro vecino del norte.

De esta manera la iglesia y la clase más conservadora mexicana se oponían a esta invasión cultura norteamericana ya que la figura de Santa Claus era vista como un extranjero indeseable, portador de una cultura ajena y considerado un personaje comercial y publicitario asociado a una fiesta religiosa, cuya explotación lo único que necesitaba eran centros comerciales, tiendas departamentales y operaciones de compra-venta. A través de su figura se comenzaron a publicitar empresas, tiendas y marcas.

Agencias publicitarias, la industria cinematográfica, la radio, la televisión y la prensa utilizaron una y otra vez la figura del popular personaje para atraer a los niños a las tiendas departamentales. En poco tiempo, las figuras de Santa Claus y los Reyes Magos aprendieron a convivir, no solo por la receptividad de los mexicanos a la influencia estadounidense, sino porque los comercios notaron que tener ambos personajes en el gusto de los niños favorecía el consumo tanto en la Navidad como el Día de Reyes.

Pero gracias a una marca de refresco pronto la figura de Santa Claus comenzó a penetrar en la vida de los mexicanos. La doctora Susana Sosenski, del Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM, señala que “la asimilación de este símbolo cultural estadounidense por los niños y las familias mexicanas fue consecuencia de una mayor apertura de México a políticas e intercambios culturales con Estados Unidos, así como de la relativa facilidad de los mexicanos de clase media para retomar tradiciones culturales provenientes del exterior” y también claro está, de la publicidad que se le dio en radio, revistas, televisión a este personaje.

Que Santa Claus se volviera parte de las tradiciones navideñas de los mexicanos fue posible gracias a distintas estrategias culturales que se usaron para promocionarlo. Por ejemplo, los medios de comunicación, que tanto habían atacado su llegada, fueron fundamentales para incrementar su presencia en México.

Fuente consultada:

  • http://ciencia.unam.mx/leer/520/Asi_llego_Santa_Claus_a_la_cultura_mexicana



jueves, 21 de diciembre de 2023

El árbol de navidad: una breve historia

 Latinoamericanista: David Antonio Pérez Villanueva

Una de las tradiciones más importantes de la Navidad es el árbol. ¿Quién no lo ha puesto alguna vez en su vida ya fuera para alegrar a un niño o para ilusionarnos cuando lo éramos con la esperanza de ver nuestros obsequios?

Quizá algunos no lo sepan, pero no toda tradición necesariamente tiene que ver con lo que creemos. Para muchos de nosotros, sea por creencia propia o de nuestros padres o abuelos, el árbol se relaciona con el nacimiento de Cristo. Pero esto no siempre fue así.

Algunos indicios nos mencionan que los primeros en tener esta tradición fueron pueblos indoeuropeos que, en el segundo y tercer milenio a.C., tenían como tradición la veneración del árbol, pues lo concebían como la “expresión de las fuerzas de la Madre Naturaleza” (Barceló, 2007: 3). Dicha tradición habría de preservarse en las regiones del Norte de Europa por siglos.

Las culturas nórdicas, según los primeros misioneros cristianos, rendían culto a los árboles durante la celebración del nacimiento de uno de sus dioses -usualmente asociado con Frey, Dios de la Fertilidad-. Para ellos el árbol simbolizaba el Universo, mientras que en su copa “se hallaba el cielo, Asgard (la morada de los dioses) y el Vahalla (el palacio de Odín)” (Barceló, 2007:5). Es a partir de la expansión de estas sociedades que la tradición se fue expandiendo.

Sin importar la cultura, hemos visto que el árbol se ha asociado con lo divino, con una forma de honrar nuestro(s) Dios(es). Este tipo de actos buscan en muchas ocasiones reestablecer la relación con el mismo o intensificarla. El árbol de navidad no es sólo un símbolo del amor familiar o el lugar donde Santa dejará sus regalos, también es una aproximación con lo divino del mundo.

A modo de epílogo, mencionar que a nuestro país la tradición llega en el siglo XIX, primero con Maximiliano de Habsburgo, quien tras su ejecución se intentó desechar sus tradiciones del país, y después con el militar Miguel Negrete. Fue a partir de entonces que la puesta del árbol se vuelve una tradición, al comienzo en las clases más ricas y después en las pobres.

¿En qué momento la tradición del árbol comenzó a ser apropiada por el cristianismo? De acuerdo con las narraciones, fue alrededor del siglo VIII cuando Bonifacio -el “apóstol de los germanos”- intentó erradicar las tradiciones paganas de su jurisdicción, que aquella fue resignificada. Se introdujo por primera vez al pino como expresión del amor de Dios y se adorno con velas -representación de Jesucristo- y manzanas -pecado original-.

Fuentes consultadas:

  • Barceló Quintal, Raquel Ofelia. “Una historia de larga duración: La navidad”. Xihmal, 2(4), 2007. Recuperado de https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=4953753Conrad,
  • Phillipe. “Origines et traditions de Noël”. Clio. Voyages culturels. Recuperado de https://www.clio.fr/bibliotheque/pdf/pdf_origines_et_traditions_de_noel.pdf
  • Rodríguez Gallar, Estela (2009). “La navidad a través del tiempo”. En Francisco Javier Campos y Fernández de Sevilla (coord.), La natividad: arte, religiosidad y tradiciones populares. España: Real Centro Universitario Escorial-María Cristina. Recuperado de https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=3041031


Piñatas: el sincretismo olvidado.

 Latinoamericanista Eleazar E. García Lira

Es cierto que la pandemia provocada por el Covid-19, vino a dar al traste con muchos festejos característicos que conforman nuestras hermosas tradiciones mexicanas. Esta pausa, acompañada con la ausencia de la algarabía, nos ha orillado a reflexionar sobre nuestras tradiciones, y una que llama mucho la atención, es el tradicional “rompimiento de piñata”, ya que, sí es una tradición muy católica, ¿por qué solo en México se rompen piñatas navideñas y no en los demás países de tradición católica?

Recordemos un poco lo que significa una piñata: una estrella de siete picos, representando cada uno un pecado capital: pereza, envidia, gula, ira, lujuria, avaricia, soberbia. El palo con el que se parte la piñata representa la fuerza con la que se vence al mal, y el vendarse los ojos es un símbolo de nuestra fe ciega, la cual es necesaria para vencer, incluso sortear la maldad y sus tentaciones, ya que el papel colorido y el oropel simboliza precisamente las vanidades del mundo y tentaciones del demonio. Siendo la fruta con la que se rellena, la recompensa obtenida por vencer el pecado.

Casi siempre se ha asegurado que las piñatas son una tradición proveniente de la antigua China, porque en el libro Los viajes de Marco Polo, se narra que el mercader italiano observó que para celebrar el año nuevo chino, en esta región, se rompía la figura de un buey relleno de semillas que representaban la abundancia. Marco Polo, llevó esta tradición a Italia, de Italia pasó a España y con la conquista llegó a nuestras tierras. Si bien, la explicación es congruente, y ejemplifica la dinámica mundial de la época (de una Europa que por mar y tierra realizaba una constante búsqueda de rutas para llegar a comerciar con Asia), no disipa del todo nuestra duda.

De igual forma, los sacerdotes colgaban ollas de barro adornadas con plumas de colores, las cuales llenaban con pequeños adornos, piedras de colores, bayas o frutos secos, como una ofrenda que se colocaba en un poste en el templo, cuando la olla era quebrada con un palo, los tesoros que contenía, eran derramados a los pies del Dios.

Al igual que los católicos se preparan para recibir al Niño Jesús (25 de Diciembre), los habitantes del Valle de México prehispánico, se preparaban para recibir al Niño Sol. El investigador Germán Andrade Labastida, en 1942 descubrió que los Aztecas celebraban el nacimiento de Huitzilopochtli (“colibrí del sur” o “colibrí izquierdo”) precisamente en la época de Navidad. Esta festividad se llevaba a cabo el 21 de Diciembre porque para los Aztecas, durante el Solsticio de Invierno, el Sol ya había recorrido la bóveda celeste y había muerto el 20 de Diciembre. “El niño Sol se iba al Mictlán (lugar de los muertos) donde se transmutaba en forma de colibrí para regresar al origen. Casualmente, el 24 de Diciembre era el día en que el sol resurgía de Malinalco (hoy, cabecera del Estado de México), en medio de una serie de rituales y danzas”.

Se piensa que, de esta ceremonia a Huitzilopochtli, los frailes agustinos de Acolman (Estado de México), se valieron para introducir en la evangelización de los pueblos indígenas las famosas “posadas”, a las cuales se le agregaron elementos como los villancicos (cantos), las piñatas y las colaciones, presentes en el ritual al Niño Sol. Es así que los frailes agustinos de Acolman fueron los primeros en crear una piñata mexicana, como la conocemos hoy en día, una esfera de barro, de la cual salen siete picos, representando una estrella, adornada con papeles de colores. El método de las posadas con elementos de la celebración prehispánica a Huitzilopochtli, resultó ser una forma eficaz de evangelización a tal grado que la tradición se arraigó en nuestra cultura nacional, por ello en el municipio mexiquense se celebra cada año la Feria de la piñata, en la cual se conmemora a Acolman como la cuna de las posadas.

En el “Museo exconvento de Acolman”, se explica que los frailes retomaron la tradición de hacer piñatas de Italia y de la antigua China, pero las nuevas investigaciones arrojan luz al tema sosteniendo que aquí las piñatas ya eran conocidas por los pobladores originarios.

Ya que, una tercera versión sobre la piñata, explica que su origen proviene de la civilización maya, pues estos, practicaban un juego llamado Pa’p’uul (rompe el cántaro) pensado para los niños, quienes tenían que buscar los cántaros de barro, adornarlos y romperlos con un garrote para encontrar la sorpresa en su interior, muchas veces semillas de cacao, aunque se dice que en ocasiones contenían algún animal silvestre.

Por lo anterior es posible pensar en la piñata como una herramienta que ayudó al sincretismo religioso para hacer la evangelización más pacífica, lo cual muchas veces pasamos por alto. ¿Tu qué opinas?


En la actualidad, gracias al avance de ciencias como la antropología, la historia y la arqueología, se ha logrado descubrir que durante la celebración del cumpleaños del Dios Azteca Huitzilopochtli, se confeccionaban vasijas o esculturas huecas de arcilla con la forma de algunos dioses.

Fuentes consultadas:

  • Brito Benitez Eva Leticia. Museo exconvento de Acolman, Estado de México: complejo arquitectónico agustino del siglo XVI. Estado de México. INAH 2019. Consultado en: https://d1wqtxts1xzle7.cloudfront.net/58602924/Art_museo_Acolman.pdf?1552355880=&response-content-disposition=inline%3B+filename%3DMuseo_Ex_Convento_de_Acolman_Estado_de_M.pdf&Expires=1609125099&Signature=ZZulu5TSzRfbi-h15zOB-qV5z0ye6E~xt1CxTgjBm-rcai9EZRT2uSiRoWCkTC5aKdWAJOwH3aZjxTmp~8pH8doUvJQw1B5cPpVwawqSS6SfmtHNoZk0QkYIBy3bqgraHVa7FCpLAcqGTKcs0JnBybmL~GczNlSEkFZoOIVdEfIkk5sBcKqkFa-f8jEuMqPfj~co3nqD-~KtM6pQwaqrhtBBeS5~ffr5ILkJqOIXnAiTOLomKaP8znZCSjTc-olBhH1YD3AZdiaJKHee3qKVvbC8mrBu8Uw5aP6ARVKlfcJRDngu4ImcgVdvaWOJPyim2cbEO8wEkYM7vPaFa4Birw__&Key-Pair-Id=APKAJLOHF5GGSLRBV4ZA
  • Jimenez Paulo. El significado de las piñatas y su origen. Revista digital México desconocido. Consultado en: https://www.mexicodesconocido.com.mx/significado-las-pinatas.html
  • Piñeda Francisco Emilio. La Navidad celebrada por… los Aztecas. Origen de las posadas navideñas. ¡Acá en blogs! eventos y noticias. Consultado en: https://www.travelbymexico.com/blog/5295-la-navidad-celebrada-por-los-aztecas/#:~:text=Efectivamente%2C%20cada%20a%C3%B1o%2C%20en%20el,nacimiento%20el%2021%20de%20diciembre.
  • La piñata: entre lo celestial y lo terrenal. Revista Cultura Colectiva. Consultada en: https://culturacolectiva.com/historia/la-pinata-entre-lo-terrenal-y-lo-celestial
  • Secretos de las piñatas: China, Marco Polo y los mayas, detrás de esta tradición mexicana de expórtación. Revista Vanguardia MX. Consultada en: https://vanguardia.com.mx/articulo/secretos-de-las-pinatas-china-marco-polo-y-los-mayas-detras-de-esta-tradicion-mexicana-de
  • Investigador: Lic. En Estudios latinoamericanos Eleazar E. Garcìa Lira.

miércoles, 20 de diciembre de 2023

Pastorela: De la Evangelización a la tradición popular.

 Latinoamericanista: Eduardo Santiago Pérez.

Las pastorelas son un referente de la cultura popular, cada año son presentadas en las escuelas, las iglesias y en los espacios públicos como parte de las fiestas decembrinas. Estas representaciones teatrales nos muestran, a través del humor y la sátira, el camino que siguen los pastores para llegar al nacimiento de Jesús y de las tentaciones que los demonios les presentan para alejarlos de su camino, la obra culmina con el nacimiento de Jesús y el triunfo de los pastores sobre las tentaciones, una clara alegoría del triunfo del bien sobre los pecados capitales.

[…] el siglo II D.C., cuando se presentaron por primera vez para difundir el cristianismo y pronto la costumbre se difundió por el sur de Europa, siendo en Italia en donde se les dio el nombre por el cual la conocemos hoy: Pastorela, que también se refiere a una canción de pastores.

En 1223 el monje Francisco de Asís monta la primera representación del nacimiento de Jesús en Italia, en donde un sector importante de la población no sabía leer ni escribir, por lo que no podían leer la Biblia. La pastorela sirvió como una herramienta para enseñar las escrituras a través de la representación teatral.

En el caso mexicano, la primera pastorela fue representada en el año 1530, después de que el obispo de la Nueva España Fray Juan de Zumárraga promulgara una ordenanza en donde se pedía que se celebrara una farsa de la Natividad Gozosa de Nuestro Salvador. A partir de ese momento los franciscanos comenzaron a montar las representaciones teatrales de los pasajes bíblicos. En 1550 se presenta por primera vez la pastorela La adoración de los Reyes Magos, escrita por Fray Andrés de Olmos en náhuatl, con sincretismos de la cosmovisión indígena, aunque se presume que esta pudo ser escrita antes de esta fecha. A la llegada de los jesuitas a la Nueva España, las pastorelas se convirtieron en una de las herramientas para evangelizar a los indígenas, explicando algunos conceptos como la fe y los pecados capitales.

[…] en el siglo XVII se convirtió en una auténtica manifestación de teatro popular, dividiéndose en tres tipos: la de las casas de comedias (en teatros y con fines recreativos); la de los indígenas, de gran valor religioso y fuerza ritual; y la de los sacerdotes, como apoyo a la evangelización.

En el año 1818 el escritor José Joaquín Fernández de Lizardi presenta su Pastorela o La noche más venturosa, la cual estaba escrita en lenguaje culto y se ha presentado desde 1826 hasta en la actualidad. A lo largo del siglo XX se va nutriendo del lenguaje y la tradición popular, por lo que se le van añadiendo diferentes temas como la crítica social y la política. De esta forma, aunque sigue siendo una representación de un pasaje bíblico, ha ido perdiendo el tono culto y serio y se ha vuelto un espacio para la crítica y la reflexión social.

En la actualidad las pastorelas van cambiando cada año, adaptándose a los temas que del momento, es por ello que en las representaciones actuales los ángeles y demonios pueden ser cambiados por personajes políticos, actores sociales e incluso equipos de futbol, con la finalidad de mantener el carácter popular, la comedia y la sátira social.

Fuentes consultadas:

  • Sen Venero, Ma. Isabel. «La pastorela, Una de nuestras tradiciones decembrinas.» en Boletín UESH, no. 50, Diciembre de 2006, p:1
  • Ramírez Maldonado, Óscar. «Las tradicionales Pastorelas, Una larga historia de sincretismo.» en Cartelera de Teatro, 21 de diciembre de 2006. Consultado el 26 de diciembre de 2020. Disponible en: https://carteleradeteatro.mx/2012/las-tradicionales-pastorelas-una-larga-historia-de-sincretismo/#:~:text=Las%20pastorelas%20tienen%20su%20origen%20en%20nuestro%20país%20durante%20la%20época%20virreinal.&text=Algunos%20señalan%20que%20la%20primera,franciscano%20fray%20Andrés%20de%20Olmos.

Las pastorelas son una parte importante para nuestra cultura ya que en ellas nosotros los mexicanos representamos la eterna lucha entre el bien y el mal de una manera chusca y divertida.


De acuerdo con María Isabel Sen Venero, las pastorelas tienen su origen en

Posadas en la celebración a Huitzilopochtli.

 Latinoamericanista Eleazar E. García Lira

Tras la caída de México-Tenochtitlán, la conquista española se valió de un método de culturización, muy a la usanza de los antiguos imperios europeos. A grandes rasgos podemos asegurar que esta intención tenía tres objetivos, el primero no llevar a cabo una exterminación de los pobladores originarios porque su fuerza de trabajo era de vital importancia para el nuevo proyecto colonial. El segundo objetivo, se relacionaba con la cosmovisión católica española, pues recordemos que el choque con este Nuevo Mundo, seguía causando controversia respecto a que sí los pobladores originarios eran humanos o no, y sí lo eran, era necesario rescatar sus almas condenadas por la adoración a dioses paganos, atrayéndolos al catolicismo y a la cultura de Europa Occidental, todo esto con la intención de “civilizarlos”. El tercer objetivo por supuesto, consistió en reestructurar la pirámide social, para que los conquistadores y las instituciones españolas que representaban, quedarán en lo más alto de esta nueva pirámide.

Para lograr dichos objetivos, los conquistadores y los “hombres de Dios”, se valieron de tradiciones indígenas, pues como en el caso de las culturas asentadas en el antiguo Valle de México, se encontraron con sociedades muy bien estructuradas, con una gran organización política y social, en la cual la religión tenía un papel central en el desarrollo cultural, político y militar. Muchas de estas celebraciones, coincidían en periodicidad con los ritos y ceremonias católicas, por ello el sincretismo religioso, jugó un papel clave en esta culturización. Es cierto que la sangre y la espada, estuvieron presentes en la conversión al catolicismo de los pobladores originarios, pero también, por parte de estos últimos, existió un reconocimiento de sus antiguas tradiciones, en las festividades de los santos católicos. Adorando y alabando en muchas ocasiones, no al santo que tenían al frente, si no a su Dios prehispánico.

Para lograr dichos objetivos, los conquistadores y los “hombres de Dios”, se valieron de tradiciones indígenas, pues como en el caso de las culturas asentadas en el antiguo Valle de México, se encontraron con sociedades muy bien estructuradas, con una gran organización política y social, en la cual la religión tenía un papel central en el desarrollo cultural, político y militar. Muchas de estas celebraciones, coincidían en periodicidad con los ritos y ceremonias católicas, por ello el sincretismo religioso, jugó un papel clave en esta culturización. Es cierto que la sangre y la espada, estuvieron presentes en la conversión al catolicismo de los pobladores originarios, pero también, por parte de estos últimos, existió un reconocimiento de sus antiguas tradiciones, en las festividades de los santos católicos. Adorando y alabando en muchas ocasiones, no al santo que tenían al frente, si no a su Dios prehispánico.

Los festejos a este Dios Azteca, se llevaban a cabo dentro del Panquetzaliztli (levantamiento de banderas), decimoquinto mes del calendario azteca, para solemnizar su nacimiento el 21 de Diciembre (Solsticio de Invierno). Para esta fecha, el sol ya había recorrido la bóveda celeste, y había muerto el 20 de Diciembre, yéndose al Mictlán, en donde tenía que transmutar en forma de colibrí, para regresar al origen. Siendo el 24 de Diciembre el día en el que el sol, re-surgía de Malinalco (Estado de México) por ello esas fechas eran muy importantes, ya que se trataba como en la cosmovisión católica, del “cumpleaños” de la deidad principal. Se sabe, que los frailes agustinos, de manera muy astuta, para facilitar su tarea evangelizadora, retomaron algunos elementos de esta celebración, con el fin de que las “posadas” fueran bien recibidas por lo pobladores.

Fuentes:

Convento parroquial de San Agustín de Hipona.

Fuente: https://experiencia.edomex.gob.mx/recursos_turisticos/mostrarDetalleRecursos/808


Dios de la guerra Huitzilopchtli palabra que significa colibrí zurdo. Esta deidad guio al pueblo azteca al lago de Texcoco. Es uno de los dioses principales en el panteón mexica.


La navidad en los 13 pueblos de Cuautitlán Izcalli

Historiador Rubén García Lira.

El concepto de navidad en México se adquirió tras la conquista de los españoles a nuestras etnias indígenas en 1519 con la conquista del estado de México y en 1521 cuando cayó México Tenochtitlán respectivamente. Gracias a ello pronto las primeras órdenes religiosas comenzaron a llegar con la tarea de evangelizar a los pobladores indígenas, con el afán de erradicar sus creencias que los cristianos llamaban paganas. Sin embargo, lejos de este fin surgió un sincretismo el cual unió ambas culturas, dando oportunidad a los indígenas de esconder sus fiestas y dioses originales en los templos, iglesias, capillas o bien mostrar algunos elementos de su religión conquistada en las festividades cristianas más importantes como es el caso de Navidad y Nochebuena.

El 24 de diciembre -noche buena- y el 25 -navidad- posteriormente, se celebra el nacimiento de Cristo acaecido en el poblado de Belén, el cual para los pueblos de tradición judeocristiana anunciaba la llegada de un salvador o redentor el cual les traería paz y la salvación del pecado y la maldad. Sin embargo este mes no solamente es importante para las tradiciones cristianas, también lo era para los antiguos mexicas ya que el nacimiento de su deidad principal Huitzilopochtli -Colibrí del sur- dios de la guerra y el sol se celebraba el 21 de diciembre, conocido este evento entre los mexicas como el Panquetzaliztli ya que gracias a la llegada del dios de la guerra se acababa el reinado de Tezcatlipoca -espejo humeante- negro quien era uno de los cuatro pilares del universo pero también representaba la maldad, la mentira y el engaño en la cultura mexica, por ello esta fecha era de gran celebración y jubilo para esta antigua civilización.

En los pueblos indígenas conquistados por los mexicas como fue el caso de los poblados tepanecas, pronto está celebración al nacimiento de Huitzilopochtli fue de suma importancia, de esta manera con la llegada de los evangelizadores el mes de diciembre no solamente cobró relevancia por sus antiguas creencias sino también por la llegada y el nacimiento de un nuevo salvador y redentor.

Por ello en la mayoría de los trece pueblos que corresponden actualmente al municipio de Cuautitlán Izcalli celebran estas fechas con ferias, cohetes, vendimias de pan, tamales, la "pedida de posada" de casa en casa alumbrado el camino con velas o luces de bengala que se podían adquirir fácilmente en la casa de algunos vecinos o puestecitos, a los peregrinos se les daban bolsitas de dulces llamados aguinaldos y se rompía la ultima piñata que simbolizaba el fin de las posadas, para después esperar la llegada de los reyes magos con roscas, chocolate y la alegría de los niños.


Fuentes consultadas: 

  •  https://www.iifilologicas.unam.mx/estmesoam/uploads/Vol%C3%BAmenes/Volumen%2010/panquetzaliztli-nacimiento-huitzilopochtli.pdf. https://arqueologiamexicana.mx/mexico-antiguo/huitzilopochtli-colibri-zurdo-o-colibri-del-sur https://unamglobal.unam.mx/tag/posad/.



Aguamiel: la bebida de corazón prehispánico

Por: Irais González Guadarrama Lic. En Historia Según diversos estudios arqueológicos, se cree que el origen de la bebida data del año 200 a...