jueves, 21 de diciembre de 2023

El árbol de navidad: una breve historia

 Latinoamericanista: David Antonio Pérez Villanueva

Una de las tradiciones más importantes de la Navidad es el árbol. ¿Quién no lo ha puesto alguna vez en su vida ya fuera para alegrar a un niño o para ilusionarnos cuando lo éramos con la esperanza de ver nuestros obsequios?

Quizá algunos no lo sepan, pero no toda tradición necesariamente tiene que ver con lo que creemos. Para muchos de nosotros, sea por creencia propia o de nuestros padres o abuelos, el árbol se relaciona con el nacimiento de Cristo. Pero esto no siempre fue así.

Algunos indicios nos mencionan que los primeros en tener esta tradición fueron pueblos indoeuropeos que, en el segundo y tercer milenio a.C., tenían como tradición la veneración del árbol, pues lo concebían como la “expresión de las fuerzas de la Madre Naturaleza” (Barceló, 2007: 3). Dicha tradición habría de preservarse en las regiones del Norte de Europa por siglos.

Las culturas nórdicas, según los primeros misioneros cristianos, rendían culto a los árboles durante la celebración del nacimiento de uno de sus dioses -usualmente asociado con Frey, Dios de la Fertilidad-. Para ellos el árbol simbolizaba el Universo, mientras que en su copa “se hallaba el cielo, Asgard (la morada de los dioses) y el Vahalla (el palacio de Odín)” (Barceló, 2007:5). Es a partir de la expansión de estas sociedades que la tradición se fue expandiendo.

Sin importar la cultura, hemos visto que el árbol se ha asociado con lo divino, con una forma de honrar nuestro(s) Dios(es). Este tipo de actos buscan en muchas ocasiones reestablecer la relación con el mismo o intensificarla. El árbol de navidad no es sólo un símbolo del amor familiar o el lugar donde Santa dejará sus regalos, también es una aproximación con lo divino del mundo.

A modo de epílogo, mencionar que a nuestro país la tradición llega en el siglo XIX, primero con Maximiliano de Habsburgo, quien tras su ejecución se intentó desechar sus tradiciones del país, y después con el militar Miguel Negrete. Fue a partir de entonces que la puesta del árbol se vuelve una tradición, al comienzo en las clases más ricas y después en las pobres.

¿En qué momento la tradición del árbol comenzó a ser apropiada por el cristianismo? De acuerdo con las narraciones, fue alrededor del siglo VIII cuando Bonifacio -el “apóstol de los germanos”- intentó erradicar las tradiciones paganas de su jurisdicción, que aquella fue resignificada. Se introdujo por primera vez al pino como expresión del amor de Dios y se adorno con velas -representación de Jesucristo- y manzanas -pecado original-.

Fuentes consultadas:

  • Barceló Quintal, Raquel Ofelia. “Una historia de larga duración: La navidad”. Xihmal, 2(4), 2007. Recuperado de https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=4953753Conrad,
  • Phillipe. “Origines et traditions de Noël”. Clio. Voyages culturels. Recuperado de https://www.clio.fr/bibliotheque/pdf/pdf_origines_et_traditions_de_noel.pdf
  • Rodríguez Gallar, Estela (2009). “La navidad a través del tiempo”. En Francisco Javier Campos y Fernández de Sevilla (coord.), La natividad: arte, religiosidad y tradiciones populares. España: Real Centro Universitario Escorial-María Cristina. Recuperado de https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=3041031


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